Tal vez alguien me acuse de nihilista, o algo por el estilo. Pero, ¿acaso nuestro paso por el mundo tiene cometido alguno?
¿Hemos nacido con algún propósito?
Dependiendo de cómo nos hayan educado, de los valores que nos hayan inculcado, de aquel campo del conocimiento humano al que mayor atención hayamos prestado, nos iremos situando en uno u otro camino.
Algunos piensan que el sentido de la vida es amar y ser amado. Formar una familia, cumplir todo aquello con que sueñes, dejar un mundo mejor tras tu vida…
Tal vez, el propósito se lo construya cada uno. Supongo que después de todo ese es el sentido de la vida. Crearte el tuyo propio y hacer todo lo posible por que se cumplan sus condiciones.
Aunque, pensándolo fríamente, ni siquiera podemos estar seguros de ser lo que los libros y maestros nos enseñan. No podemos estar seguros de si existe alguna entidad suprema que nos gobierne y dirija el presunto azar que rige los acontecimientos de este mundo.
La ciencia nos trata de inculcar que el azar es explicable y por tanto, puede sucumbir ante una correcta y completa explicación de los hechos. Pero es en esta propia exhaustividad de la ciencia que se pierde a sí misma.
‘’Cuanto más sé, más sé que no sé nada’’.
¿Satisface? A la ambiciosa mente humana, no. Muchos encuentran en la ciencia una insulsa y descorazonadora sopa de algoritmos ininteligibles que no les llevará al puerto que desean.
Entonces aparece la religión. (Podíamos haber narrado esto de manera inversa, con la ciencia desbancando a la religión, pero me parecía más moderno de esta manera, dando por sentado que la ciencia domina sobre esta alternativa religiosa, no como antaño).
Dios nos protege, e impide que la gente sufra injustamente. La fe moverá montañas, y será la indiscutible esencia que nos velará y acogerá cuando todo lo demás en nuestra vida haya sucumbido ante las tribulaciones que acontezcan a lo largo de nuestro paso por este singular estadío de la materia denominado ‘vida’.
¿Satisface esto al humano promedio que no se contenta con engañarse? (Lo siento, creyentes, es una opinión personal) No. Y dudo que a los creyentes los satisfaga realmente. Pero la fe les obliga a sentirse realizados y atendidos.
Viendo lo que los acontecimientos entienden de justicia –nada, puesto que es un concepto ético inventado por el hombre- , parece claro que si Dios existe, no está por la labor de contentar a quienes le rezan.
Ese es el principal problema de la religión, se basa en la fe, que pende de una justicia que pondrá a cada uno en su lugar. Pero esa justicia nunca llega porque es un mero vocablo etéreo manado de la verborrea de algún lavador de mentes.
Sin ciencia ni religión, ¿qué nos queda?
‘’Pienso, luego existo’’. Es tan simple y abrumadoramente lógico que contenta.
Pero se queda corto, explica nuestra existencia pero no la de este mundo.
Y es que si esto es una Divina Comedia, bien que se ríe el de ahí arriba con nuestra duda existencial.
Dios permanecerá postrado en estado catatónico, impasible ante el sufrimiento de quienes en él depositan sus esperanzas, y la ciencia seguirá tomando caminos cada vez más y más intrincados hasta que, cual agujero negro, se colapse sobre sí misma.
…Que cada uno tome su propio rumbo…
Es a la humilde conclusión a la que puedo llegar.
Si la metafísica resulta imposible de explicar, tal vez sea mejor centrarnos en aquello que podemos abarcar. Es un pensamiento totalmente acientífico, pero al menos es sano.
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Atomium, gracias por leer. ;)