Dueños de nosotros mismos, ¿hasta qué punto?
sábado, 16 de enero de 2010 15:03 , 0 comentarios
Etiquetas: Periplos Cognitivos
Los genes.
Por más que queramos cambiar cosas, estamos predeterminados a conseguir sólo lo que nuestros genes nos dejen.
Nos hemos inventado, a lo largo de la historia, mecanismos de satisfacción personal como la ética y la dedicación. Pero lo cierto es que a la hora de la verdad, mataríamos por comida, y también es cierto que por mucho que estudies, si fueras más listo necesitarías desperdiciar menos tiempo. Es algo que pesa siempre sobre nuestra mente. Pero es pura suerte, puras recombinaciones de genes en los cromosomas, pura fusión de gametos. El momento en que decidan concebirnos... todo influye.
Una vez el cigoto aparece, todo está hecho. No hay vuelta atrás. Somos tal como nuestro ADN quiere que seamos. Y cuesta muchísimo más de lo que parece, deshacerse de las ataduras de la doble hélice y despuntar allí donde no estamos hechos para alcanzar el éxito.
Quedan países donde la homosexualidad es pena de muerte, tener una grave enfermedad es sinónimo de no poder rentabilizar tu vida como alguien sano, por mucho empeño que le pongas... pero y si no es culpa tuya. Esa enfermedad surgió porque tus genes así lo dictaron. ¿Y si la orientación sexual también es genética en buena parte?
